jueves, 20 de enero de 2011

El día que amar lleva la posdata de para siempre.



A oscuras y en silencio.Su respiración quedó pausada.
 No supo expresar su más profundo sentimiento.
Físicamente paralizada.
Preocupación excesiva, ante tal encuentro. Preocupaciones fundamentada en problemas imposibles de captar con los sentidos.
No era por su estado. Era más bien un presentimiento. 
Tanto tiempo sin sentirlo... y aquí estás de nuevo.
Firmando contratos, para posibles desencuentros...Alquilas o compras? Yo ya...me quedo.

?

Hay muchas teorías, respuestas y explicaciones a una misma pregunta. Pregunta común entre todos, grandes y pequeños, hombres y mujeres, casados y solteros. Pregunta común, de difícil respuesta.
Respuestas científicas, o teorías basadas en estadísticas y experiencias. También hay listas con determinados fenómenos, que dados el caso se darían una respuesta convincente a nuestra pregunta.
¿Estoy enamorado?  Breve, concisa, simple y directa. Pero a su vez compleja, con dobles sentidos y muy difícil.
Su única solución está en la pregunta.
Preguntaste? Lo estás.
Pero es el miedo a descubrirlo lo que nos obliga incluso en algunas ocasiones a negar esta pregunta. Es el miedo y la frustración, pensar en el futuro y no confiar nos obliga a negar una pregunta, que si hemos formulado de por sí nos ha sentenciado.

sábado, 15 de enero de 2011

Ella, Él. Ellos

Él la besa en la frente.
Ella cierra los ojos.
Él la abraza.
Ella le besa.
Él toma su mano.
Ella la aprieta.
Esbozan lágrimas que desembocan en sonrisas.
No hay palabras a la vista solo suspiros con forma de tequieros.

Cama vacía.

Dos de diciembre.Sábana, manta, edredón, colcha.
Cuatro de enero.Sábana, manta, edredón, colcha.
Siete de agosto. Sábana, manta, edredón, colcha.
Y es que cuando hay sensación de ausencia el frío se cala por los huesos y seguirás con tu sábana, manta, edredón y colcha. Pero estarás jodidamente igual, muerta de frío.

jueves, 13 de enero de 2011

Quien pase lo que pase hace la cama y olvida lo vivido en ella.

Tierna, alargada y esponjosa. Ella me entiende. Guarda mis oscuros secretos y pensamientos. La llamo conciencia, por mucho que esta no trabaje con ella.


 Aishh... si ella hablase, si yo contara.. los pequeños secretos que traemos entre manos. 
Ella me llevó a lugares horribles, a guerras, asesinatos, despertares inalcanzables e incluso a la parálisis de mis piernas. 


Me llevó a sitios comunes, que a mucha gente a llevado ya antes.. Pero me ha llevado al paraíso, me llevó con él, a una tarde de risas, a un parque de atracciones, a un beso revivido, a algo inalcanzable. Me llevó a volar a su lado literalmente, me llevó a su casa, al cine  y a su coche, pero me llevó con él. Me llevo al futuro, a un apretón de manos, a un tierno beso de despedida, a un amanecer junto a él. 
Incluso hizo bonito el llevarme a un hospital... 


Aishh... si ella hablase si yo contara. Si él supiese, si yo no hablara...



De la que nadie se escapa. De la que todos persiguen.

Inténtalo, mírale a los ojos. Un, dos, suspiro, tres. Tus párpados pudieron contigo. Pestañas enredadas que no dejan penetrar tu mirada en él. Manos que dejan mucho que desear cuando se acercan. Pequeños pasos que no avanzan para acortar caminos. Pregúntate, absurda niña tonta qué te ocurre. Con lo dura que fuiste siempre. Con lo segura y madura. Consciente y realista, poderosa ante ellos. Pregúntate qué te pasa.
La jamás vencida en una batalla contra sus esclavos. La siempre maestra de sus semejantes. La que embaucaba con su sonrisa, que ahora le da miedo mostrar y desconocía palabras absurdas de enloquecidos a causa del corazón.
Aquí, ahora viene la experta en pequeños gestos que cuestan trabajo, por muy amenos y comunes que sean, la inexperta en tu tema, pero la experta en otros quizás más importantes. La experta te analiza sutilmente, pero solo le basta pronunciarte un nombre para diagnosticar tu enfermedad. Lo siento bonita.. padeces de amor.

martes, 11 de enero de 2011

Déjame que yo te llevo hacia la perfección.


Frases a las que tú le das sentido, que no actúan más que en quien tienen que actuar al leerlas.




Simples y directas como tú. Pero a su vez rodeadas de la complejidad de este sentimiento. Tan complejo como gratificante, como deseado y esperado desde hace tanto tiempo hasta que llegaste y te ví. Más que verte, te sentí, con estar a tu lado llenas este vacío tan frustrante que he sentido y sé que jamás volveré a sentir.
Complejo y contradictorio porque tu fortaleza me conmueve, tu seguridad me inquieta y tu mirada me ciega.
Déjame sentir todo esto por mucho tiempo, hasta que el sol se hiele, y la luna arda que nada me da más vida como que mueras por mí.